900x100

1709577331

Diplodiosis: alerta por presuntos casos en rodeos de Cuenca del Salado

Esta enfermedad la ocasiona la ingestión de un metabolito tóxico producido por el hongo Stenocarpella maydis que ataca al maíz y que puede llevar hasta la muerte.a los animales

Diagnosticada por primera vez en el 2003 por el Servicio de Diagnóstico Veterinario (SDVE) del INTA Balcarce –Buenos Aires–, la Diplodiosis es provocada por el hongo Stenocarpella maydis. Se trata de una patología tóxica que se manifiesta en el ganado bovino mediante temblores musculares, ataxia y parálisis y, si no son apartados del alimento contaminado, puede provocar la muerte.


Es habitual utilizar los verdeos de verano diferidos o bien el rastrojo de maíz para cubrir el bache del invierno. Estos recursos permiten lograr una buena producción por hectárea a bajo costo y de esta forma es posible mantener el estado corporal de la vaca en el último tercio de gestación. Pero existen ciertas afecciones que deben tenerse en cuenta para estar prevenidos.


Stenocarpella maydis, patógeno vegetal y productor de micotoxinas


Stenocarpella maydis es un hongo fitopatógeno que afecta a la planta de maíz y ocasiona tanto la podredumbre de la espiga como la podredumbre de la base del tallo de maíz (podredumbre del pie). Este hongo sobrevive en restos de tallos y rastrojos de maíz de una estación a otra. Ante condiciones ambientales propicias, produce fructificaciones oscuras denominadas picnidios, en cuyo interior se forman las picnidiosporas (esporas, conidios).


La infección de S. maydis progresa generalmente desde la base de la espiga en formación hacia su extremo superior. S. maydis coloniza los granos de maíz y se nutre de ellos que pierden el brillo característico, quedando más tarde cubiertos por el micelio del hongo.

La infección de S. maydis progresa generalmente desde la base de la espiga en formación hacia su extremo superior. S. maydis coloniza los granos de maíz y se nutre de ellos que pierden el brillo característico, quedando más tarde cubiertos por el micelio del hongo.


Se observa un moho blanquecino entre las hileras de los granos. Los granos aparecen de color gris opaco o ligeramente marrón, fenómeno conocido como "grano quemado".


Los picnidios que produce el hongo, pueden observarse a simple vista como puntos negros sobre los granos afectados o en el interior y exterior de las chalas.


Si la infección es temprana toda la chala toma un color gris-marrón y se seca mientras la planta conserva su color verde. 

Se observa un moho blanquecino entre las hileras de los granos. Los granos aparecen de color gris opaco o ligeramente marrón, fenómeno conocido como "grano quemado".


Los picnidios que produce el hongo, pueden observarse a simple vista como puntos negros sobre los granos afectados o en el interior y exterior de las chalas.


Si la infección es temprana toda la chala toma un color gris-marrón y se seca mientras la planta conserva su color verde. 


En la podredumbre del tallo, los entrenudos basales de las plantas infectadas tienen lesiones externas, de forma localizada, de color marrón oscuro, se debilita y se quiebra con facilidad cuando llueve o ante vientos fuertes. Los picnidios se encuentran elevados e inmediatamente por debajo de la epidermis del entrenudo inferior del tallo, ubicándose preferentemente cerca de los nudos.

La infección natural de S. maydis sobre el tallo y la espiga, es mayor entre una a tres semanas después de la polinización, con lluvias y temperaturas de 28- 30 ° C. Períodos de sequías previos a la floración aumentan la susceptibilidad del cultivo a esta enfermedad.


A continuación se presenta resultados de un análisis retrospectivo de casos registrados en INTA Balcarce durante 2016 y los factores agronómicos asociados a su presentación. 

Toxicidad en el animal


La diplodiosis, como se conoce a esta enfermedad, causa una disfunción neurológica en bovinos y ovinos. En los bovinos la enfermedad se presenta, principalmente, durante los meses de otoño e invierno y afecta a todas las categorías. Se manifiesta clínicamente por alteraciones en la marcha, con incoordinación, debilidad y temblor muscular, en que el mayor compromiso se ve a nivel de los miembros posteriores. Avanzada la intoxicación, los animales caen y sobreviene la muerte.


En los bovinos los primeros signos suelen observarse luego de 2 a 10 días de la introducción de los animales a pastorear un lote de rastrojos de maíz contaminado. 


Algunos estudios reportan que la esta intoxicación causa abortos o natimortos en bovinos y ovinos, observándose pesos inferiores en animales al nacer.


El diagnóstico de la intoxicación se realiza mediante la observación de los síntomas clínicos, los hallazgos histopatológicos en sistema nervioso y la presencia del hongo S.
maydis en planta de maíz.


Debido a que no existe tratamiento comprobado para esta afección, sólo la observación temprana de los signos clínicos permite retirar a los animales del potrero en que se halla presente el hongo. Al respecto, desde el INTA sugieren observar más atentamente a la hacienda durante los primeros 10 días de iniciado el consumo y recorrer el maíz diferido o el rastrojo para, en caso de sospecha, enviar una muestra de espigas para su análisis.


Detectada la presencia del hongo en el forraje se debe retirar al ganado del potrero. La recuperación, en aquellos animales con lesiones severas, suele ocurrir 10 días después del retiro de los mismos. Una vez instaurada la contaminación del cultivo, o bien ante sospechas de posible presencia de hongos, la dilución del alimento (consecuentemente de la micotoxina) constituye una alternativa de manejo para disminuir los casos de intoxicación. En este sentido, resulta útil complementar la dieta de maíz diferido en planta o rastrojo mediante la utilización de reservas forrajeras (rollos, silos, granos, etc.), o combinado con verdeos de invierno

Una alternativa que proponen los profesionales es la cosecha del grano o la confección de silos, siempre que la fermentación sea adecuada. De esta forma se logra diluir el grano infectado con el sano antes de usarlo como una alternativa para la alimentación. Otra opción sería el consumo del recurso de forma alternada: utilizarlo como fuente de alimentación durante cinco días, para luego dar descanso durante el mismo período.



ÚLTIMAS NOTICIAS

23 Julio 2024
La firma festejó su 85° Aniversario con una oferta de 26.000 cabezas que se vendieron por pantalla de canal rural y por streaming desde la rural y con los martillos de Carlos Jose Colombo, Carlos José Colombo (h), Juan Carlos Blasco, Hernán Vasa...
18 Julio 2024
A paso tranquilo, cuatro amigos, varios invitados, cuatro caballos y un carro casero armado entre risas y guitarreadas… ¿se te ocurre un mejor programa que éste? Ingresá para conocer más de esta aventura.  ...
18 Julio 2024
La firma representada en Olavarría por Barragán y Mesa Negocios Agropecuarios brindó un nuevo remate en instalaciones propias de San Jorge, con un encierre de 2300 cabezas y los siguientes resultados ...
18/06 - Resultados del remate de Marcos Matteucci ...
Diarrea neonatal: una enemiga que puede afectar ha...
 

Diplodiosis: alerta por presuntos casos en rodeos de Cuenca del Salado

Esta enfermedad la ocasiona la ingestión de un metabolito tóxico producido por el hongo Stenocarpella maydis que ataca al maíz y que puede llevar hasta la muerte.a los animales

Diagnosticada por primera vez en el 2003 por el Servicio de Diagnóstico Veterinario (SDVE) del INTA Balcarce –Buenos Aires–, la Diplodiosis es provocada por el hongo Stenocarpella maydis. Se trata de una patología tóxica que se manifiesta en el ganado bovino mediante temblores musculares, ataxia y parálisis y, si no son apartados del alimento contaminado, puede provocar la muerte.


Es habitual utilizar los verdeos de verano diferidos o bien el rastrojo de maíz para cubrir el bache del invierno. Estos recursos permiten lograr una buena producción por hectárea a bajo costo y de esta forma es posible mantener el estado corporal de la vaca en el último tercio de gestación. Pero existen ciertas afecciones que deben tenerse en cuenta para estar prevenidos.


Stenocarpella maydis, patógeno vegetal y productor de micotoxinas


Stenocarpella maydis es un hongo fitopatógeno que afecta a la planta de maíz y ocasiona tanto la podredumbre de la espiga como la podredumbre de la base del tallo de maíz (podredumbre del pie). Este hongo sobrevive en restos de tallos y rastrojos de maíz de una estación a otra. Ante condiciones ambientales propicias, produce fructificaciones oscuras denominadas picnidios, en cuyo interior se forman las picnidiosporas (esporas, conidios).


La infección de S. maydis progresa generalmente desde la base de la espiga en formación hacia su extremo superior. S. maydis coloniza los granos de maíz y se nutre de ellos que pierden el brillo característico, quedando más tarde cubiertos por el micelio del hongo.

La infección de S. maydis progresa generalmente desde la base de la espiga en formación hacia su extremo superior. S. maydis coloniza los granos de maíz y se nutre de ellos que pierden el brillo característico, quedando más tarde cubiertos por el micelio del hongo.


Se observa un moho blanquecino entre las hileras de los granos. Los granos aparecen de color gris opaco o ligeramente marrón, fenómeno conocido como "grano quemado".


Los picnidios que produce el hongo, pueden observarse a simple vista como puntos negros sobre los granos afectados o en el interior y exterior de las chalas.


Si la infección es temprana toda la chala toma un color gris-marrón y se seca mientras la planta conserva su color verde. 

Se observa un moho blanquecino entre las hileras de los granos. Los granos aparecen de color gris opaco o ligeramente marrón, fenómeno conocido como "grano quemado".


Los picnidios que produce el hongo, pueden observarse a simple vista como puntos negros sobre los granos afectados o en el interior y exterior de las chalas.


Si la infección es temprana toda la chala toma un color gris-marrón y se seca mientras la planta conserva su color verde. 


En la podredumbre del tallo, los entrenudos basales de las plantas infectadas tienen lesiones externas, de forma localizada, de color marrón oscuro, se debilita y se quiebra con facilidad cuando llueve o ante vientos fuertes. Los picnidios se encuentran elevados e inmediatamente por debajo de la epidermis del entrenudo inferior del tallo, ubicándose preferentemente cerca de los nudos.

La infección natural de S. maydis sobre el tallo y la espiga, es mayor entre una a tres semanas después de la polinización, con lluvias y temperaturas de 28- 30 ° C. Períodos de sequías previos a la floración aumentan la susceptibilidad del cultivo a esta enfermedad.


A continuación se presenta resultados de un análisis retrospectivo de casos registrados en INTA Balcarce durante 2016 y los factores agronómicos asociados a su presentación. 

Toxicidad en el animal


La diplodiosis, como se conoce a esta enfermedad, causa una disfunción neurológica en bovinos y ovinos. En los bovinos la enfermedad se presenta, principalmente, durante los meses de otoño e invierno y afecta a todas las categorías. Se manifiesta clínicamente por alteraciones en la marcha, con incoordinación, debilidad y temblor muscular, en que el mayor compromiso se ve a nivel de los miembros posteriores. Avanzada la intoxicación, los animales caen y sobreviene la muerte.


En los bovinos los primeros signos suelen observarse luego de 2 a 10 días de la introducción de los animales a pastorear un lote de rastrojos de maíz contaminado. 


Algunos estudios reportan que la esta intoxicación causa abortos o natimortos en bovinos y ovinos, observándose pesos inferiores en animales al nacer.


El diagnóstico de la intoxicación se realiza mediante la observación de los síntomas clínicos, los hallazgos histopatológicos en sistema nervioso y la presencia del hongo S.
maydis en planta de maíz.


Debido a que no existe tratamiento comprobado para esta afección, sólo la observación temprana de los signos clínicos permite retirar a los animales del potrero en que se halla presente el hongo. Al respecto, desde el INTA sugieren observar más atentamente a la hacienda durante los primeros 10 días de iniciado el consumo y recorrer el maíz diferido o el rastrojo para, en caso de sospecha, enviar una muestra de espigas para su análisis.


Detectada la presencia del hongo en el forraje se debe retirar al ganado del potrero. La recuperación, en aquellos animales con lesiones severas, suele ocurrir 10 días después del retiro de los mismos. Una vez instaurada la contaminación del cultivo, o bien ante sospechas de posible presencia de hongos, la dilución del alimento (consecuentemente de la micotoxina) constituye una alternativa de manejo para disminuir los casos de intoxicación. En este sentido, resulta útil complementar la dieta de maíz diferido en planta o rastrojo mediante la utilización de reservas forrajeras (rollos, silos, granos, etc.), o combinado con verdeos de invierno

Una alternativa que proponen los profesionales es la cosecha del grano o la confección de silos, siempre que la fermentación sea adecuada. De esta forma se logra diluir el grano infectado con el sano antes de usarlo como una alternativa para la alimentación. Otra opción sería el consumo del recurso de forma alternada: utilizarlo como fuente de alimentación durante cinco días, para luego dar descanso durante el mismo período.



ÚLTIMAS NOTICIAS

23 Julio 2024
La firma festejó su 85° Aniversario con una oferta de 26.000 cabezas que se vendieron por pantalla de canal rural y por streaming desde la rural y con los martillos de Carlos Jose Colombo, Carlos José Colombo (h), Juan Carlos Blasco, Hernán Vasa...
18 Julio 2024
A paso tranquilo, cuatro amigos, varios invitados, cuatro caballos y un carro casero armado entre risas y guitarreadas… ¿se te ocurre un mejor programa que éste? Ingresá para conocer más de esta aventura.  ...
18 Julio 2024
La firma representada en Olavarría por Barragán y Mesa Negocios Agropecuarios brindó un nuevo remate en instalaciones propias de San Jorge, con un encierre de 2300 cabezas y los siguientes resultados ...
18/06 - Resultados del remate de Marcos Matteucci ...
Diarrea neonatal: una enemiga que puede afectar ha...