Por josé Gamondi on Viernes, 10 Julio 2020
Categoría: InfoGen

Innovación argentina mejora la precisión de los DEPs genómicos

Una metodología desarrollada por la FAUBA facilita la predicción de caracteres de interés económico, en especial de aquéllos difíciles y costosos de medir, utilizando relaciones de parentesco más refinadas. El cálculo no solo involucra a los padres, como los métodos de otros países, sino a los abuelos.  

Una nota de Valor Carne
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein


Los DEPs (Diferencias Esperadas de Progenie) son una herramienta objetiva para el progreso genético de la empresa ganadera, ya que estiman en qué medida un reproductor podrá transmitir a su descendencia un determinado carácter, comparado con el promedio de la base poblacional. Es una predicción, por lo que viene acompañado por un número que indica su precisión, algo clave para criadores y productores comerciales.

¿Por qué es tan importante la precisión? Un valor mayor significa que existe mucha información para calcular el DEP y, en consecuencia, es más probable que sea un reflejo fiel del mérito genético del animal y no del efecto de ambiente, con la consecuente disminución de riesgos.

En los métodos tradicionales de evaluación genética, la determinación de los DEPs depende de datos fenotípicos tomados a campo y de la recopilación de información genealógica. Sin embargo, al esperar para contar con más datos de un reproductor, a través de sus progenies, para mejorar la precisión, el progreso genético resulta menor y más lento.

El advenimiento de la genómica, que agrega información del ADN (la molécula esencial de la herencia) al cálculo de los DEPs, implica una sustancial mejora en la precisión, haciendo posible seleccionar reproductores jóvenes con más exactitud, incluso antes de que tengan crías nacidas.

El salto de la genómica

Hasta ahora los DEPs genómicos sólo se podían calcular a partir de ecuaciones creadas en los Estados Unidos o Europa y ajustadas a poblaciones de referencia locales. Hace pocos días el grupo de mejoramiento genético de la FAUBA- CONICET lanzó una metodología innovadora, única a nivel mundial, que permite mejorar la precisión de los DEPs genómicos mediante relaciones de parentesco más refinadas.

"En 2014 empezamos el desarrollo para incorporar la genómica al programa de evaluación genética de Brangus, ajustando los cálculos según el porcentaje de genes que comparte un ejemplar con sus ancestros", contó a Valor Carne Rodolfo Cantet, profesor titular plenario de Mejoramiento Genético Animal de la FAUBA, refiriéndose al modelo de regresión ancestral llamado PAR que debutó en este 2020.

¿De qué se trata? "Antes, para hacer una evaluación genética, se consideraba que cada individuo tenía un 50% de cada padre y que, dentro de esa mitad, había un 25% de cada abuelo. Hoy, con la genómica, sabemos que esto no es necesariamente así, ya que puede haber más herencia de un abuelo que de otro", planteó. Entonces, "conocer cuántos genes tiene en común ese individuo con sus ancestros, hace que la precisión de los DEPs sea mayor, es un salto en calidad. Esto es lo que está volcado en el nuevo modelo", explicó.

En concreto, PAR no solo involucra a los padres, sino también a los abuelos. "Ahora bien, desde el punto de vista práctico, generar seis coeficientes por animal es complicado, entonces armamos la metodología ajustando sólo los valores de los padres, pero con parámetros que tienen en cuenta ese aporte diferencial de cada pareja de abuelos", pormenorizó Cantet, detallando que esta mayor exactitud beneficia a todos los caracteres que se miden, aunque es especialmente importante para aquéllos que cuentan con menor información.

Superando barreras

PAR es altamente relevante para caracteres difíciles y costosos de medir como por ejemplo la aptitud materna. "Un toro recién logra buena exactitud para este atributo a los 7-8 años de edad, porque hasta que nacen sus hijas, esas hijas se transforman en madres y esos nietos son evaluados, pasan muchos años. Por eso, en cualquier sumario de padres, es el carácter de menor precisión", señaló.

"Sin embargo, ahora, los productores notarán que la aptitud materna de todos los toros han mejorado sustancialmente", anunció Cantet, refiriéndose a que el nuevo modelo ya fue incluido en el resumen de Padres Brangus 2020.

Según el especialista, esto tendrá consecuencias comerciales inmediatas, dado que para ingresar semen a Brasil, un mercado importante para la Argentina, es necesario contar con una evaluación genética que esté por encima del promedio para todos los caracteres.

"Algo que ya ocurrió en un centro de genética de nuestro país, es que un toro Brangus excelente, con muy buena información, no tenía DEP para caracteres de la carcasa, es decir, de ojo de bife, marmolado, grasa dorsal y grasa de cadera. Lo bueno es que estaba genotipado y tenía alguna relación con otros animales genotipados que sí tienen esa información. Con lo cual, el modelo PAR puede calcular el DEP para ese carácter y hacer que el negocio exportador sea viable", indicó.

Otro ejemplo significativo es el consumo residual, un atributo que permite seleccionar toritos que consumen menos para ganar un mismo peso, a través de pruebas de alto costo que comenzaron a realizarse hace poco tiempo en el país. "Cuanto más caro de evaluar es el carácter, se dispone de menos información, con lo cual el nuevo modelo se vuelve todavía más valioso, porque ahora podemos generar predicciones para animales que estén emparentados con los 60 toritos de la prueba Brangus del año pasado. O sea que, para el año siguiente, será más fácil decidir qué animales mandar a testear, apuntando a los más prometedores y no a otros cuya predicción sea muy baja", afirmó.

Para Cantet, los beneficios del modelo PAR constituyen una oportunidad para Brangus y Braford, en particular, porque son razas compuestas de pedigree abierto.

"En estas razas, es todavía más relevante la genómica como está usada en el modelo local, ya que se recupera información del pariente genéticamente parecido, incluso en individuos con ascendencia incompleta", destacó. Por ejemplo, "dos hermanos que no tienen datos para un carácter tendrán el mismo DEP en el modelo animal convencional. Sin embargo, si están genotipados, con la regresión ancestral se podrán calcular DEPs distintos y más exactos para cada uno, en base a sus bagajes genómicos ", enfatizó.

Hecho en la Argentina

Cantet sostiene que el grupo de mejoramiento genético de la FAUBA-CONICET, ha hecho un esfuerzo enorme para generar una tecnología de punta que hoy permite mejorar el posicionamiento de una raza como Brangus, de la cual la Argentina es referente mundial.

"Si bien es investigación pública y podría utilizarse en cualquier parte del mundo, para cualquier raza, es particularmente relevante para las zonas de producción de Sudamérica y Centroamérica, donde la frontera ganadera mundial se está extendiendo en base a este tipo de genética", aseveró.

Para finalizar, Cantet, quien en 2017 fue incorporado a la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, se refirió a la confianza recibida desde el sector privado para llevar adelante el desarrollo. "Agradezco a la Asociación de Brangus que aceptó usar esta tecnología, cuando muchas veces existe el prurito de que es mejor lo que viene de afuera. Estoy orgulloso de haber podido plasmar esta innovación con mi equipo, en mi país y para beneficio de nuestra ganadería", concluyó.

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